lunes, 15 de enero de 2018

Saber

Desde hace mucho tiempo, siempre me llamó la atención eso de izquierda y derecha. Pero más me llama oyendo hablar a la gente que se catalogan de izquierda (como digo luego) que son los que suelen usar más este vocabulario. aunque los del otro lado también la usan aunque menos. Y no me refiero a las posiciones, las manos, piernas u orejas sino al tema político. Bueno, no es cierto. La política viene de posiciones. Unos estaban a la derecha y otros a la izquierda. Pero desconozco la razón por la que se ponían así. Igual es por la zona por la que entraran. O porque unos eran más cristianos y eso hacía que se pusieran a la derecha del que mandaba. Pero, dicho todo esto, siempre me ha gustado saber qué es la derecha. ¿Qué es la izquierda? ¿Quiénes son los liberales? ¿Y los reformistas? A los conservadores se entiende que significa que es gente que quiere que todo se quede como está. Pero, ¿quiénes? ¿Altos? ¿Bajos? ¿El tendero? ¿El kiosquero? ¿Jardinero o albañil? ¿Quién? ¿Alguien lo sabe? Doy por hecho que los progresistas son los que quieren progresar. Pero, ¿hacia a dónde? ¿Cómo? ¿Porqué? Y los reformistas, a reformar. Lo que sí que tengo claro es que hay gente que se define como de izquierdas. Y, por una simple regla de tres, los que están a su derecha, lógicamente son de derechas. Y eso es malo. ¿Porqué? Ellos sabrán y es otra cosa que quisiera saber. Aunque lo mismo pasa al revés. No sé si ellos se llamaban de derecha pero sí que piensan que es malo todo lo que venga de su izquierda. Hay cierta de esta gente que se define de izquierdas, que tiene a bien usar otra palabra que me gustaría que me explicaran. Obrero. ¿Quién es el obrero? ¿El que obra? Si es eso, es el que actúa. El que hace una obra pero no es un albañil. Un albañil hace albañilería. ¿O no es así? Quilosá. Así tal cual suena, lo escribo. Igual que el empresario es el que tiene una empresa. Pero, ¿de algún tamaño concreto? Si es así, ese tamaño ¿va en personal, dinero, espacio que ocupa, ...? ¿En qué? Esa gente que se dice de izquierda pone las etiquetas de obrero al trabajador de cuenta ajena y al su empleador. Pero, ¿es así?
Siempre he dicho, digo y diré que, salvo en el salón de casa, el saber no ocupa lugar. Así, si uno sabe, puede entender lo que oye o lee. Ya sea para un lado (educativo) u otro (educativo). Sí, que nadie se asuste que lo he puesto adrede. Porque escuchar o leer a alguien que no dice o no escribe las cosas de forma correcta, ya sea porque no sepa de lo que se encarga o que lo diga a medias, puede ser tan educativo como quien escucha o lee a alguien que sí sabe. De los errores también se aprende, dice el dicho.
Por eso, para poder ampliar mis conocimientos, quisiera saber que quieren decir, tanto unos como los otros también, ya que en variedad está el gusto. Esto es otra cosa que se ha dicho mucho en estos tiempos. Variedad. Variedad de vocablos. Variedad de conceptos. Variedad de ideas. Distintos vocablos. Distintos conceptos. Distintas ideas. Todos los vocablos, respetables. Todos los conceptos, respetables. Todas las ideas, respetables. ¿Todos los vocablos válidos? Salvo que se escriban con faltas de ortografía, digo yo que sí. ¿Todos los conceptos válidos? Pues depende de quién lo explique, de quién lo escuche, de quién lo interprete. ¿Todas las ideas válidas? Pues a menos que alguien lo haya hecho a mala idea (nunca mejor dicho), al igual que los conceptos, todo depende de quién lo explique, escuche, interprete. Yo, por lo menos, lo relaciono todo. El orden de los factores igual si altera el producto ya que lo normal sea que alguien tenga una idea, que esa idea genere un concepto y que, a partir de todo eso, salga la necesidad de llamarlo de alguna manera. Así que, también igual, lo he puesto en orden inverso.
Izquierda. Derecha. Liberales. Reformistas. Conservadores. Progresistas. Obrero. Empresario. Y más. En el Reino Unido, los partidos principales son liberales y conservadores. En EEUU, republicanos y demócratas (igual los primeros no quieren la democracia). En Alemania, demócrata-cristianos y socialdemócratas. Otros términos interesantes de analizar. Algunos los puedo entender. Otros, no. Sí, ya lo sé. Hay más partidos. Pero se ponen unos nombres muy raros que no hay quien entienda.
Saber

viernes, 12 de enero de 2018

Si alguien lo entiende, que me lo diga.

El fútbol es un deporte inventado por los ingleses, dónde juegan 11 contra 11 pero siempre ganan los alemanes. Eso lo dijo Gary Lineker el siglo pasado. Ésto viene a raíz de lo que alguien dijo tras las elecciones catalanas del año pasado. España es una nación de izquierdas pero nunca ganan. O, por lo menos así lo veo yo, no saben como ganar.
Pienso, luego existo (aunque la regla no se puede aplicar a todos ya que hay muchos que existen sin pensar), que lo que le pasa a la izquierda moderada de este país, que es a la que va dirigida este blog, es que está últimamente en agua de nadie (dicho resultante de juntar tierra de nadie y entre dos aguas).
La verdad es que hay más partidos de esos que se ponen a la izquierda que de los que se ponen al otro lado. Seguro que, al igual que yo, habrá más gente que tenga dudas sobre lo que es derecha e izquierda en política. De eso tengo un artículo pendiente de ser publicado en este blog y en El Azote (http://el-azote.blogspot.com) donde las expreso. Pero a lo que vamos. Hay muchos. Recuerdo que de pequeño, más que ahora pero con derecho a voto, me puse a leer los partidos que venían en la papeleta (A3'5 por el tamaño) y me di cuenta de la cantidad de formaciones que había, algunas de las cuales no había oído en mi vida. Pero cada día no va a su rollo. Socialistas, socialdemócratas, comunistas, ....... Muchas cosas de las que también pediré información en el artículo al que me he referido más arriba. Porque entiendo (por entender digo lo primero que se me venía a la cabeza cuando oía esos nombres) que los socialistas son gente social, los socialdemócratas lo mismo pero con el poder del pueblo y los comunistas eran gente de comunidad. Bien de la sociedad, bien de la sociedad pero contando con ella y bien de la comunidad. Esos pensamientos hicieron que pensara, lo cual es obvio, dando como resultado que Carlos III era socialista (todo para el pueblo pero sin el pueblo) y Jesús era comunista. Luego llegó el término del uso (puesto al revés adrede) obrero. Pero no todos los partidos lo acuñaron. Hay que diferenciarse. Si por obrero se entiende trabajador, ¿no todos los partidos, supuestamente sociales y comunales o a favor de la sociedad y la comunidad, de preocupaban de la clase trabajadora (da la impresión de ser clasista)?
La verdad es que no lo sé la razón de que haya tanto. Y dado que cuando se juntan siempre hay tiranteces, no entiendo como alguien puede decir eso de que España es de izquierdas.
Y ahora cedo la palabra a la gente que tengo a mi izquierda, o a mi derecha. Porque, a menos que giren conmigo, todo dependerá de hacia dónde mire. Hacia el norte, hacia el sur, hacia el este, hacia el oeste. Lo que demuestra que lo que importa no es el lado sino lo que se quiera hacer.

martes, 17 de octubre de 2017

¿Improvisación pactada?¿Pacto improvisado?

Pues ni una cosa ni la otro. Salvo improvisación e improvisado. Esa es la forma de hacer política que tiene la señora que rige los destinos del Ayuntamiento. Porque la han puesto y no porque la hayan elegido. Pero eso es otro tema. No voy a hablar de porqué está ahí y a quién hay que darle las gracias. Al menos, yo. Se supone que si alguien se presenta a unas elecciones, lo hace con un programa. Lleno de cosas que se prometen pero no se cumplen. O lo hacen a medias. Yo he cogido la costumbre de leer los programas de la gente que se presenta y que llega a mis manos. En este país las cosas funcionan de esta manera. Para la izquierda, la derecha sólo beneficia a los ricos mientras que en el otro sentido, se comenta que llevan todo a la ruina. En las pasadas elecciones, por el PP se presentaba Esperanza Aguirre, uno de los símbolos más odiados por la izquierda. Tampoco es que se dijeran mucho unos a otros. Somos los buenos y vosotros los malos. Nada del otro mundo. Pero hete aquí que dentro de ese plan que tiene Engañemos y sus marcas blancas (cuando digo eso me viene a la cabeza los anuncios de limpiadores) de decir lo que la gente quiere oír, prometió arreglar el problema de los barrenderos que tan mal había llevado el equipo anterior, a cuya cabeza también había alguien que no había sido elegida. Pero date que, dos años y medio casi, ver un barrendero por la calle es motivo de alegría. No por nada sino porque no se sabe cuando se verá al próximo. Siguiendo con la limpieza, de repente uno se encuentra cubos de basura nuevos. Más bonitos, sí. Con más capacidad (parece), sí. Pero que se han puesto de ral manera, algunos, que han quitado alguna plaza de aparcamiento. También, de repente, en mi barrio, dónde también es lo de los cubos (contenedores debían ser mejor), han crecido semáforos para regular un cruce donde nunca he visto ni he oído un accidente. No sé si serán de esos que llevan cámara. Claro que, en su caso, es para evitar que la gente conduzca mejor y no por recaudar. Ella es de izquierdas. Pero lo que denota esa improvisación es lo de escenificar votaciones on-line para cambiar algunas cosas como estética y nombres de algunas zonas. Primero fue la Plaza de España y ahora parece que van algunas más. Luego no se sabe lo que pasa pero vende que se hace lo que quieren los ciudadanos. Es una forma de quedar bien. Y como tampoco se sabe si se hace algo, pues ...... Es decir, se hace un pusdemón. Pido para hacer pero no hago. Al menos, yo no lo sé porque ni lo he visto, ni leído ni oído. La verdad es que esta señora inventó el hacer un "pusdemón" antes que el propio Puigdemont. Así que igual podría decirse que el hombre hizo un "carmenazo". Digo pero luego matizo lo dicho como una idea. Dice o lo hacen los de su partido que parece que van por libre. Improvisación. Simple y llanamente, improvisación. ¿Pero eso va en lo que se pactó cuando la pusieron donde está o se improvisó el pacto? Vete a saber. Improvisemos una respuesta. Yo tengo la mía.

martes, 23 de mayo de 2017

Avales y votos.

Por fín acabó. Parece que llevan toda la vida pero sólo han sido siete meses. El PSOE ya tiene ganador de las primarias. ¿Y eso significa algo? Pues la verdad no lo sé. Porque el mes que viene hay un Congreso General y no sé si ahí se ratifica al que será Secretario General o se tendrá que elegir entre los compromisarios. Todo es posible según lo que he visto. Pero no lo entiendo. Realmente no entiendo lo que pasa dentro de los partidos porque lo veo desde fuera. Y una de esas cosas que no entiendo es lo de los avales. ¿Quién presenta los avales? Si, lo se. Ahora alguien era mejor gracia. Los presenta el candidato. Eso hace que replantee la pregunta. ¿Quién avala a los candidatos? Porque hay que ser como es posible que Susana Díaz, ahora alias Cruzcampo porque dicen que fuera de Andalucía no la quiere nadie (de verdad no me hizo mucha gracia esa cerveza aunque si no queda otro remedio ....), saque 7.000 avales más que Pedro Sánchez, al que todo el mundo sabe que le llamo Figurín, pero luego éste saca más de la mitad de los votos. ¿Avalan los militantes?  Me da que no. Pero después de la tormenta me da que no vendrá la calma. Además no entiendo como compañeros (y compañera) de partido se pongan a caer de un burro cuando deberían buscar un partido unido. No sé si lo he dicho alguna vez pero tengo que reconocer que ha habido dos veces que voté a favor del PSOE. Bueno, realmente a lo que defendía. La gente integración en la OTAN (mi primera votación) y la Constitución Europea. Pero este caso fue, no porque me gustara la pantomima de Zejitas, sino porque creo en una Europa fuerte y unida, de dos velocidades, vale. Pero fuerte y unida. Políticamente siempre me definí contrario lo que hizo que la gente me llamara facha. Y cuando tuve posibilidad a acceder a sus programas, menos. Pero eso es otra cosa. España necesita un PSOE fuerte. Pero que valga. Igual que he dicho cuando el PP estaba en la oposición, decir no por que sí no lleva a nada. España no puede depender de lo que diga uno sólo. Los españoles votamos para buscar lo mejor. Y eso se consigue si todos los diputados pensaran lo mismo. Eso sí, para eso hace falta un PSOE que valga para algo más que pegarse. Además, si tanto diálogo piden, deberían empezar por ellos.
Seguiremos a la espera.

jueves, 4 de mayo de 2017

Presupuestos propuestos, ¿propuestas presupuestarias?

¿Alguien esperaba que los presupuestos propuestos fueran a salir en primera votación? Iluso quien lo pensara. Siempre la oposición vota en contra. Por eso, igualmente, debería haber publicado este artículo en El Azote (http://el-azote.blogspot.com por si alguien no sabe la dirección). Pero me voy a centrar en éstos recién votados. La izquierda nunca votará unos presupuestos no propuestos por ellos. Ayer se debatían siete, creo, enmiendas a la totalidad. ¿Alguien sabe en qué consistían? Es más, ¿los diputados lo saben?¿Conllevan unos presupuestos alternativos?¿O sólo se presentan por que quien los propone se sienta en la bancada de enfrente? La portavoz socialista que habló después sólo dijo que iban a presentar miles de enmiendas parciales. Entiendo que serán a puntos concretos. ¿Tantos puntos hay? Dado que Pablo Iglesias sigue a lo suyo (como siempre), no sabemos lo que va a hacer. Salvo la moción de censura. Cada vez tengo más seguridad de que es un posturitas. Pero eso es otro tema. El último artículo publicado en El Azote (http://el-azote.blogspot.com) hablaba sobre la capacidad de dialogar y de lo bueno que es. Bueno y rentable. Por eso pienso que, en una situación como ésta, proponer unos presupuestos es muy diferente que imponerlos. ¿Acaso nadie sabe en qué consisten lo presupuestos hasta que llegan al parlamento? Porque dudo mucho que Montoro hiciera algo más que contar, a grandes rasgos, en qué consisten. Pienso (luego existo) que lo presupuestos deben incluir cuánto y cómo se ingresa aparte de cuánto y cómo se gasta lo que se ingresa. Todos esos datos deben ser conocidos por los especialistas económicos (porque los tendrán, digo yo) de los partidos. Y éstos, en base a ellos, presentarían las enmiendas. Enmiendas en las que los partidos han de mostrar alternativas. Pero claro, tal y como decía al principio, no creo que nadie sepa en qué consisten. Porque si no creo que Montoro concrete, tampoco los demás portavoces. Eso sí, al igual que digo que el señor Iglesias (lo de señor es por ser hombre, no se vayan a creer) es sólo una postura de cara a la galería, los debates en el Congreso me da que es algo parecido. Porque, ¿cómo van a discutir sobre algo de lo que no se conoce? Es de locos. Por eso decía lo de los equipos económicos. El portavoz lee lo que le dan. Y, a menos que vayan escribiendo lo que vayan a contestar, es posible que esa primera (incluso segunda) respuesta ya estén escrita porque saben lo que va a decir el contrario. Y eso también es algo equivocado. Es decir, ya sea real, ya sea montaje, todo el mundo se equivoca. Pero todo el mundo piensa que los equivocados son los otros. Pero, para mí, todo es un paripé. Desgraciadamente. Claro, que mi diagnóstico puede ser equivocado.

jueves, 20 de abril de 2017

Carme Chacón.

Creo que a todos los miembros del gobierno de Zapatero les puse mote. No es que me cayeran bien o mal. Era por culpa de su jefe y de la forma de repartir ministerios como quien da cartas al principio de una partida de mus. Me parecía un gobierno de cara a la galería. Más que nada para que le vieran y hablaran de el que de gobernar. Porque, digan lo que digan, Zapatero aún no se cree que hubiera ganado dos elecciones y mucha de la gente de su equipo hubiera llegado tan alto. Pero eso es otro tema.
Salvo el día que hubo el traspaso de cartera, día solemne, creo que nunca la vi sin una sonrisa. Más o menos grande. Pero una sonrisa. De ahí que la llamara la "ministra sonrisa". Desconozco lo que hizo mientras era ministra de Defensa, aparte de visitar a nuestros soldados en el exterior y coger la baja por maternidad (creo que esa fue la única razón por la que una mujer estuvo al frente de un ministerio de los fuertes), claro. Si tengo claro su labor al frente del Ministerio de Vivienda. Nada. Nada de nada. Pero seguía con esa sonrisa que superaba la de Joker de Zapatero. O la de la "ministra niñata". Son de esas sonrisas que despiertan. Que te despiertan. Y así se la recuerda hasta el último momento. Tampoco se la labor que hizo ni en el PSOE ni en el PSC. Ni lo sé ni me importa. Y tampoco sé sí toda la gente que estuvo ayer en el homenaje lo hizo de corazón, para aparentar o para salir en la foto. Viéndola durante estos años, oyéndola durante estos años, uno se da cuenta de lo que se ha perdido. Una mujer tranquila, correcta, sonriente, ... Algo que, en estos momentos, igual necesitaría su partido. Descanse en paz.

P.D.: Me hizo gracia (no por nada más porque hacía tiempo que no la veía) ver a la del acontecimiento planetario. Y faltó gente. O yo, por lo menos, no la vi.

lunes, 3 de abril de 2017

Hablar o decir.

Lo bueno del castellano es que tiene una riqueza lingüística tremenda. Pero hay que saber qué se dice. O saber de qué se habla. Podría sonar lo mismo. Podría. Pero todo depende de quién lo oiga. O de quién lo escuche. Que también podría ser lo mismo. A mí, por ejemplo, no lo es. Igual que en inglés está to look y to see. Ambos verbos significan ver. Aparentemente. Pero, en realidad, uno es ver y otro mirar. Ayudando, por otro lado si llevan preposición o no.
Todo ésto viene a raíz del revuelo que se ha montado por lo de la condena al chico-chica grumete (expresión que usaba el padre de la serie Matrimonio con hijos al dirigirse a su vecina y que yo uso cuando me refiero a alguien que no se si es hombre o mujer. En este caso es porque se dice que es transexual y por su aspecto lo parece) por lo de los tuits relativos al asesinato de Carrero Blanco. Por que no murió sino que le mataron. Hay muchas teorías sobre ello, pero no voy a entrar en ello. Hablar de este tema me lo sugirió un compañero de instituto. Vaya por delante que aún no lo he leído. Aún, digo, porque otra compañera me ha pasado el enlace de la página de El País donde se publican. Fiel a mis principios, escribo acerca de lo que veo, leo u oigo y, como puedo tener ideas equivocadas, sobre todo por lo que no he visto, lo dejo claro. Decidí empezar este artículo antes de leer los tuits pero, antes de ello, he comentado comentarios (los comentarios se comentan con otros comentarios ya que no siempre son respuestas) gracias acerca del asesinato. Aunque también buscaré (porque lo dije) lo que pueda sobre la muerte de Carrero Blanco cosa qué, tras varios días desde que empecé a escribir ésto, aún no he hecho.
Pero, por suerte para mucha gente, cada día sale algún titular en el se habla de alguien que habló de algo pero que no dijo nada. Generalmente el personaje es de la farándula varia, cosa que leo en la prensa escrita, o de la política, que veo en la tele. Pero bueno, como empiezo un artículo aún sin publicar, a uno no le conocen si no hablan de él, ya sea bien o mal. No hablan o no dicen.
Yo, en cambio, escribo lo que pienso pero son otros los que deben interpretar el texto. Para hablar. Para decir. Para pensar. Para nada.