domingo, 19 de mayo de 2019

Votar, votar, votar y volver a votar ...

Si algo sale bien, sigamos por el mismo camino. Si sigue bien diremos que empezamos bien. Y sino, que empezamos pero tenemos que aprender. O algo así.
Este párrafo y el título del artículo hará ver que voy a hablar de elecciones. El hecho de tenerlas todas tan seguidas hace que unos se apoyen en el resultado suyo y otros en el de los otros. Es lo que digo.
Pero hay cosas que cambian. Mientras en las generales le hicieron la campaña a VOX, ahora la izquierda del 10 dice que hay que continuar con lo que consiguieron. O sea, ganar. Pero las locales y autonómicas no son iguales. Figurín ha vuelto con el discurso de que la derecha (ya junta las tres de las anteriores) es el demonio. Pero ¿qué le importa eso al abuelete del pueblo de 500 habitantes? Seguramente nada. O poco. Quiere que su pensión llegue bien y que su comunidad haga algo para subirla. Quiere que no haya problemas con las huertas o las realas, piaras y manadas de la zona que sirven de sustento a muchas familias. Eso quiere.
Todo, por supuesto, tiene su aquel y demuestra que Figurín y/o su entorno, piensa. Si haces hacer dos cosas muy parecidas, es posible que la segunda vez sea muy parecida. Eso es como en Eurovisión. La gente se queda con las últimas coplas (no siempre) y es lo que vota. Es la única razón que se me ocurre para no hablar de los problemas del país. Elecciones, consejos de ministros y elocuencia de los mismos.
Democracia viene del griego, poder del pueblo y ellos dirán que son parte de él.
Bueno ........

P.D.: seguro que alguien dirá que me meto con la izquierda. La cosa es que no tengo un Carril del 8 por lo que ésto podría ir a El Azote.

lunes, 25 de marzo de 2019

Hacer paredes. Paredes hechas.

Realmente España nunca ha sido país de extremos. Salvo fútbol y balonmano, claro. Pero hay veces que hay que echar mano de ellos para ciertas cosas como llegar al poder o aprobar leyes. El tema es que luego no puedes vender una política moderada para que atraigas votos en unas elecciones. Uno tiene que ser responsable de lo que hace y dice porque ahora hay que esperar diez minutos para todo eso quede registrado y se pueda echar en cara de alguien. Hace 20 años se podría tardar días y hace 40, semanas. Por eso si vas de moderado, eso es lo que tienes que vender. Y bien vendido. Dar buenos titulares vale. A veces. Porque puede haber gente (yo, por ejemplo) que lee el artículo completo que hay tras el titular. Así se puede saber cuándo se escribió y si difiere de lo que dice uno o el otro. Pocas veces se usa lo que se dice o se hace para algo que no sea venderse pero pocas veces también esa forma de venderse no es más que hacer que no compren otra cosa. Busque, compare y si encuentra algo mejor, como decía el anuncio.
ESTA ANOTACIÓN LA HAGO EN MAYÚSCULAS PARA QUE QUEDE CLARO QUE ESTE ARTÍCULO LO EMPECÉ A ESCRIBIR UNA SEMANA ANTES DEL PRINCIPIO DE LA CAMPAÑA LO QUE ME HA HECHO VOLVER A LEERLO.
No voy a cambiar nada aunque no es muy entendible. Pero vamos al lío. Por alguna razón, Figurín (alias Pedro Sánchez) no deja caer en pocas ocasiones éso de centrarse. No se centra él pues como centrar el partido. El PSOE siempre ha sido de izquierda. Igual la única izquierda que hay tras la retirada de Julio Anguita aunque más de uno dirá que está Koletas (alias rapero Pablo Iglesias) y sus chicos y chicas, aunque éstos sean aún más figurines que el anterior. Pero bueno, ahora se ancla en las tres derechas pero no habla de las izquierdas. Es un modo de hacer ver que se separa para deslizarse al centro izquierda. Que hay gente del antiguo PDP de Tierno Galván. Acercándose más hacia el centro para hacer una pared corta y rápida con el 9 y meterse en el área. Pero para ello, éste debe de estar avisado. En política no es bueno improvisar porque gusta ir sobre seguro. Pienso, mirando desde fuera, que mucho referirse a Albert Rivera (alias el Ejecutivo) como una veleta cuando él, dentro de su mismo partido, se mueve. Y mucho. Y eso es peor. Si es bueno, que no digo que no, podrá llegar al área sin paredes con nadie.
Pero puede sí y habrá de modificar la táctica.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Melosplique.

Realmente todo lo que pasa ahora es por la izquierda. Hasta, con todo el respeto, el conflicto de los taxistas han terminando echando la culpa de todo al PP. Incluso deseando que no salgan en las elecciones. Pero bueno, era de prever teniendo en cuenta ese detalle.
Y digo todo porque todo lo que se habla de política es izquierda. La izquierda habla y la derecha habla de la izquierda. Pero lo malo es que llegará la campaña y seguirá todo igual. Alguien me dirá que si la derecha habla de la izquierda, éstos hablarán de aquellos. Pues no. Ellos sólo piden que les apoyen.
Es algo que me hace gracia. Sobre todo porque ahora todo está grabado y mucho de lo que se está diciendo ahora, dándolo por nuevo, tiene años. Y volviendo a lo que me podían decir era que tendría que abrir un blog que se llamara El carril del 8. Pero don Luis es don Luis y no hay que tocarle.
No sé si lo explique alguna vez pero el sentido de este blog es que, les guste a unos o moleste a otros, este país es de izquierdas. Otra cosa es que esté más fragmentada que la derecha. Mucho más. De ahí que haya un carril del 10.
Volviendo al sentido del artículo, a base de hablar de lo buenos que son, todo se ha roto. Hablando de lo que hacen por el bien de los demás, todo se ha roto. Todo lo que se rompe puede pegarse pero es como cuando se habla del papel arrugado que se estira. Por mucho que se estire nunca queda igual. Eso es lo que lleva pasando en la izquierda desde que me interesa la política. ¿Hay más partidos a la derecha que a la izquierda? Pues ni lo sé ni me importa. Sólo sé que el batiburrillo que se montó a la izquierda del PSOE (primero IU y ahora también Podemos aunque ahora vayan juntos pero no revueltos) no les lleva a ninguna parte. La idea de los morados (que lo del color no sé si será como quieren ponerse), se dice, de basa en el 15-M. Hay se demuestra que las buenas ideas sólo son eso, buenas ideas. Ni de un lado ni de otro. Y ese sólo es mucho. Reconozco que leí sus 10 puntos coincidiendo con 8 de ellos, rechazando uno y gustándome el otro a medias. Otra cosa sería el desarrollo de ellos. Pues alguien debería explicarme como llegó Pablo Iglesias y su séquito a apoderarse de ello (leí que los que acaudillaban la acampada no quisieron notoriedad). Y como Izquierda Unida se fue desinflando cuando se fue Julio Anguita hasta llevarles a unirse con lo que se pensaba que era la izquierda alternativa. Pero, aunque hay gente para ello, el PSOE no quiere acercarse a la banda para tener colchón a ambos lados. Lo malo es que puede que el 11 y el 9 se muevan y, al no encontrar donde apoyarse, caiga. En ese momento dependerá todo de lo que tarde en levantarse y si se quiere cambiar al interior.
Melospliquen.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¿Presupuestos improvisados?¿Improvisación presupuestaria?

El tema de los presupuestos siempre es espinoso. Al menos desde que uno se fija en esas cosas. ¿Cuánto dinero pagamos, cómo se recauda y a dónde va? Según cómo esté el país, así se pregunta de una manera o de otra. O no se pregunta directamente. Uno está acostumbrado a que cada cierto tiempo saquen previsiones de crecimiento estamentos oficiales como la Comisión Europea o privados como Standard & Poors. El FMI no lo pongo porque no sabría donde. Pero también la Comisión estudia los presupuestos. Viendo el resultado de la evaluación que han hecho del borrador presentado por el Gobierno, me gustaría saber en qué se basan para ella. Porque para decir eso tienen que saber las cuentas. Porque si se basan en previsiones quisiera saber porqué son mejores que las nuevas. Porque si no hubiera tantos porqués la gente estaría más tranquila.
Lógicamente un gobierno de izquierdas debe mirar más por el ciudadano de a pie. Ese que va a trabajar en transporte público, ese que tiene su pequeño negocio o ese que cobra una pensión. Pero también debe mirar por el empresario para que cumpla sus obligaciones con ese ciudadano de a pie. Lo malo es que no lo hace. En los tiempos de Felipe González no se miraba tanto ya que había curiosidad por ver como funcionaba el primer gobierno socialista desde la República y porque, en cierto modo, había dinero. En los tiempos de Zapatero se dio cuenta la gente que había algo que eran los presupuestos y que no había dinero para todo. Muy seguramente todo viniera de atrás pero, que casualidad, que sólo se alerta cuando hay gobierno de izquierdas. Porque con Rajoy también hubo sus más y sus menos con ello.
En fin, que ellos saben las cuentas pero no saben contar. O unos o los otros. Unos porque deben contar con el pueblo (se supone). Otros porque deben contar con los gobiernos. Pero no cuentan, no saben contar o ambas cosas.
No sé si de ésto he escrito alguna vez anteriormente. De haberlo hecho sería en El Azote (http://el-azote.blogspot.com). Si lo hice, la pregunta es la misma. ¿Puedo saber/Podemos saber las cuentas del Estado? ¿Puedo saber/Podemos saber los cambios que se van a hacer?
Seguramente serán de esas preguntas sin respuesta.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Desconcertante.

Siempre he tenido respeto (aunque ellos no lo entiendan) por la gente que piensa diferente a mí. Quien haya leído alguno de mis artículos sabrá que no soy de izquierdas aunque hay ideas que comparto en mayor o menor medida. Pero lo que no llego a entender es la forma que tiene este gobierno de gobernar. Mi idea es que este presidente montó un gobierno pasajero para poner en marcha, por las buenas o por las malas, leyes para que quede su nombre grabado en documentos oficiales y, tras ello, convocar elecciones. Ese momento es en el que se procede a hacer balance de su etapa de presidente.
Pero en esa época en la que se mira hasta la marca de los grifos de la casa de los primos segundos de la consuegra, no se puede poner a cualquiera en cualquier puesto por quedar bien.
Puede que este artículo podría quedar mejor en El Azote o Diagnóstico Equivocado pero aquí es donde, creo, debe estar ya que de trata de políticas de izquierda. Y esas políticas se basan en cuidar al ciudadano de a pie. Pero claro, hay que saber hacerlo. Y también, cómo.
Y este gobierno, en vez de querer jugar por dentro, prefiere abrir a la banda para luego decir que se les había escapado el balón.

lunes, 9 de julio de 2018

No es no. O si. Segunda parte.

Érase una vez un señor cuya única intención, su única pretensión, su única ilusión en la vida era ser presidente. Daba igual de lo que fuera. Pero como tenía buena imagen, decidió serlo del Gobierno. Lo peor de tener el convencimiento de que se va a conseguir algo sin estudiar las diferentes situaciones, es que puede pasar que no lo consigas. Bueno, lo único que miró es quien le podía ayudar a lograr su intención, su pretensión, su ilusión. Todo ello sin pensar más que en él. Bueno, en él y en su señora.
Pero mira que no salió. Incluso quedó mucho peor de lo que daba por hecho que iba a lograr. Cosas que pasan.
Pero cerrarse en banda no conduce a nada a menos que tengas habilidad porque si no, pierdes el balón. Todo depende de lo que puedas aguantarlo. Y ahí, en esa situación, por mucho "no es no" que se diga, si uno no sabe, aunque tenga apoyo, éstos también tienen que saber estar.
Ha llegado la hora de demostrarlo. Y de momento, pierde.

jueves, 3 de mayo de 2018

No es no. O si.

El "no es no" es un dicho que vale para muchas cosas. La verdad es que existe desde hace mucho tiempo pero se ha puesto de moda desde hace unos años. Primero fue Figurín (Pedro Sánchez para quien no lo sepa) con la investidura de Soso (Mariano Rajoy). No le quería de presidente pero tampoco quería nuevas elecciones. No podía haber dos negaciones pero también negaba que no hubiera más opciones. Eso sí, tampoco aportaba. Todo el mundo sabe que en una operación lógica, si los dos términos son iguales, la operación da resultado positivo. Por eso, a veces, no es no es sí. De la otra versión de la expresión ya hablaré en El Azote (http://el-azote.blogspot.com) o en Diagnóstico Equivocado (http://diagnosticoequivocado.blogspot.com). Aquí es tema más político ya que esa situación que describí al principio se está dando, de forma muy parecida, en Cataluña. Pero eso es otro tema.
La historia de aquí se refiere al modo de tratar por parte de PSOE y Engañemos el caso Cifuentes. Que realmente les ha dado lo mismo el caso Cifuentes. Ellos han visto la posibilidad de aprovecharse del caso Cifuentes. Y más Engañemos que otra cosa ya que los otros no valen solos. Claro que ellos, por no valer no valen ni para ir a la cafetería de la Asamblea. Eso sí, a diferencia de algún inteligente que le dio por poner "carril del 10" al espacio pegado a la banda izquierda cuando el 10 nunca ha sido un extremo, de éstos que se quieren poner morados no hablaré más que de refilón. Desde un punto de vista a pie de calle uno ve que el panorama político español está cambiando. Y rápido. Ya ni hay dos colores nada más. Han aparecido dos más para ampliar la variedad cromática de la política española. Pero por el carril del 10 sigue el mismo.
El no es no de Figurín cuando las antiguas elecciones no es más que el típico "me da igual lo bueno o malo que sea siempre y cuando no estés tú". Más que la versión nueva del refrán, "más vale lo malo por conocer que lo peor conocido". Pero es lo que hay. Para que un equipo vaya bien tiene que tener dos interiores que funcionen. Los extremos dependen más de lo que penetre el delantero centro aunque sea desde dentro desde donde les surtan balones. Pero lo principal, en la primera línea son los interiores.
El no es no significa presentar una alternativa. Y nuestro principal negador (por ser el jefe de la oposición), niega pero no presenta. Es como si esperara que su extremo le retrase el balón y, en función de las condiciones del pase, ver lo que hace con él. Esa no es la función del interior.
Así que si alguien dice que no, de manera firme, debe decir el porqué. Y eso es algo que va por todos. Pero no puede ser negarse por que sí para luego pasar a un "puede ser" y luego al "si" aunque sólo sea por quedar bien. Eso también va por todos.